Historia de los colegios de sordos de Madrid

Madrid es una ciudad en la que conviven varios centros preferentes para sordos con bastante historia y que han ido evolucionando con el tiempo. En la actualidad estos centros son el colegio Gaudem, el Centro educativo Ponce de León, el colegio de La Purísima, el colegio Tres Olivos y el CEIP El Sol.

En esta entrada me gustaría recapitular un poco la trayectoria de estos centros, la evolución que han tenido y los cambios de denominación, metodología, modalidad educativa…

CEIP EL SOL

En la actualidad el CEIP El Sol es un centro público de educación infantil (3-6) y primaria preferente para alumnos con discapacidad auditiva que cuenta también con aulas de educación especial (EBO). El CEIP El Sol cumple en este año 2026, 25 años como centro inclusivo bilingüe lengua oral-lengua de signos. Antes de esto fue el Centro de Educación Especial de Sordos, el Instituto Nacional de Pedagogía se Sordos, y anteriormente el Colegio Nacional de Sordos (todos ellos como centro educativo de personas sordas). Es decir, cuenta con más de 200 años de historia aunque a lo largo de estos años ha ido cambiado de denominación, sede y metodología.

Actualmente el CEIP El Sol escolariza entre 90 y 100 alumnos sordos, y cuenta con diferentes profesionales, entre otros maestras especialistas en Audición y Lenguaje (cotutoras en educación ordinaria y tutoras en las aulas de educación especial) y los especialistas sordos en Lengua de Signos Española, ya que la metodología es bilingüe con el objetivo de que los alumnos puedan desarrollar al máximo sus capacidades comunicativas y lingüísticas, tanto en lengua oral y escrita como en Lengua de Signos. Sin embargo al igual que el resto de los centros, durante muchos años la metodología fue oralista. Esto no significa que no se utilizara la lengua de signos, especialmente en el patio y en el internado, sino que en las clases la prioridad siempre era la palabra: que hablaran (desmutizar) y la lectoescritura.


Las instalaciones del colegio se inauguraron en abril de 1970 y contó con todos los últimos avances tecnológicos de la época, tales como aparatos para rehabilitación auditiva, cabinas ortofónicas, cámara audiométrica insonorizara y audiómetro clínico, proyector cinematográfico, techos que evitan reverberación y reducen el ruido... También contaba con un amplio abanico de profesionales para atender al alumnado sordo no sólo desde el punto de vista pedagógico, sino buscando una educación integral. Por ello contaba con médicos especializados como oftalmólogo y otorrino, gabinete psicológico, personal docente en el colegio y en los talleres profesionales y personal para atender el internado (educadores especializados, auxiliares, personal de cocina, limpieza...). Todo ello hizo que en ese momento fuera considerado un centro referente. En el número 3 de la revista Faro del Silencio de 1977 se recoge con detalle las características del INPS (pp. 12-14).


En 1986, por el traspaso de competencias en materia de educación del ministerio de educación a las comunidades autónomas, el INPS pasa a denominarse Colegio Especial de Sordos y a depender de la Comunidad de Madrid. Hasta entonces el centro había dependido del ministerio y podía recibir alumnos de toda España. A partir de 1986, a pesar de tener ámbito provincial, continúa funcionando el internado, hasta el año 2004. En las aulas poco a poco van introduciéndose métodos como la Palabra Complementada, y a mediados de los noventa una parte del profesorado ve la necesidad de poner en marcha experiencias innovadoras, como la primera experiencia de integración con oyentes en infantil y la incorporación de una asesora sorda para fomentar el uso de la lengua de signos tanto en la comunicación como en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto supuso el origen del cambio hacia el proyecto actual del CEIP El Sol. 

Desde que en 1906 se fundara la Asociación de Sordos de Madrid, gran parte de los alumnos madrileños del centro se hacían socios de dicha asociación. De hecho, desde esta asociación han propiciado algunos encuentros de ex alumnos, como el de 1997 (imagen más abajo). También en 2020 realizaron un emotivo encuentro con motivo del 50 aniversario de la inauguración del INPS.


La historia de los colegios de sordos y las asociaciones de sordos están íntimamente ligadas, al menos en las ciudades en las que había escuelas de sordos. En esta entrada del blog escribí acerca de esta relación.

COLEGIO DE LA PURÍSIMA

El colegio de la Purísima de Madrid podríamos decir que es el segundo centro por antigüedad en Madrid. En el año 2007 cumplieron 100 años de historia, y durante este tiempo han tenido colegios de sordos gestionados por la orden de las franciscanas de la Inmaculada no solo en Madrid, sino también en Valencia (primer centro abierto por la congregación en 1887), Málaga, Zaragoza, Valladolid y Granada.


El primer colegio de la Purísima de Madrid se fundó en 1907 en un piso cerca del parque de Retiro. En seguida se les quedó pequeño y se mudaron a la calle Alcalá. Desde 1917 hasta 1967 la sede del colegio fue un chalet espacioso con una torre, de ahí que en ocasiones llamaran al colegio "Altatorre" y de ahí también el nombre de la asociación de sordos, Centro Altatorre de Personas Sordas, fundada en 1952, muchos de cuyos socios son exalumnos de la Purísima.

(Recuerdo en el que se ve el antiguo colegio de la Purísima, realizado en un encuentro de exalumnos en diciembre de 2024. Reportaje realizado por En lengua de signos de  RTVE)

En los colegios de la Purísima, al igual que sucedía con el Colegio Nacional, se escolarizaban alumnos sordos no solo de la ciudad y provincia, sino también procedentes de otras provincias, por lo que contaban con internado, y era habitual que sus alumnos pasaran largas temporadas sin ver a sus familias.

(Fotografía extraída del número 4 de Faro del Silencio, de 1977)

Entre las monjas profesoras de la Purísima, algunas estudiaron en Italia el método oral, aprobado por el Congreso de Milán, en 1880. En la década de los 70 comienzan a entrar profesores seglares, y en 1980 se formó a todo el profesorado en el método verbotonal del profesor Guberina. 

Desde 2002 el Colegio de Sordos de la Purísima de Madrid es un centro concertado preferente para alumnos con discapacidad auditiva que ofrece enseñanzas de segundo ciclo de infantil, Primaria y Secundaria. El número de alumnos sordos escolarizados ha ido descendiendo y no cuenta con la figura del especialista sordo en LSE ya que su modelo sigue una metodología oralista.

(Cartel del XVIII Congreso de la FEPAL y celebración del centenario de La Purísima)

CENTRO EDUCATIVO PONCE DE LEÓN

El centro educativo Ponce de León cumplió en el año 2023, 50 años de historia. A lo largo de estos más de 50 años también ha ido evolucionando. Inicialmente surgió como un Instituto Profesional masculino para alumnos sordos. Posteriormente fue ampliando su oferta educativa, de hecho en la actualidad no sólo es un centro educativo desde infantil a secundaria, sino además centro ocupacional y centro especial de empleo. 

Con motivo del 50 aniversario realizaron este precioso vídeo que explica no solo cómo funciona el centro sino que nos permite conocer a algunos de sus implicados profesionales.

La creación y los inicios de este centro no se pueden entender sin conocer a Estanislao Martín Pascual, hijo de padres sordos, fundador del instituto profesional Ponce de León; además de profesor y director del mismo durante muchos años.

Antes de la fundación del Instituto profesional Ponce de León (en la sede actual), Estanislao fue uno de los fundadores de Acción Católica de Sordomudos (hoy en día es Centro Cultural de Personas Sordas, Cecusor). Esta asociación promovió la construcción en Los Negrales de la residencia para alumnos sordos, cuya construcción comenzó en 1944. Como curiosidad, Acción Católica organizó el primer grupo de Scout para sordos en España a mediados del siglo XX.


Durante algunos años coexistieron ambos centros: el internado de Los Negrales y el Instituto de Madrid. De hecho los internos de Madrid si los fines de semana permanecían, a veces iban a Los Negrales de excursión. 

En nuestros días, el centro Ponce de León se define como un centro inclusivo bilingüe-bicultural con una fuerte presencia de la lengua de signos española. De hecho entre su oferta formativa está el ciclo de grado superior de mediación comunicativa  y durante muchos años ha formado intérpretes de LSE.

COLEGIO GAUDEM 

El centro educativo Gaudem es un centro concertado preferente para alumnado sordo que imparte enseñanzas de infantil, primaria y secundaria, que se inauguró en el año 2008, fundado por una cooperativa de maestros que anteriormente trabajaban en el Instituto Hispanoamericano de la Palabra. 
(Fotografía tomada de la web del centro)

El Instituto Hispanoamericano de la Palabra (comúnmente conocido como el "Hispano") se fundó en 1962. El fundador, Manuel Aroca Rozalén, trabajó durante muchos años en Costa Rica, y volvió a España con algunos niños sordos que continuaron su formación en dicho centro, por ello se llamó así. El centro siempre estuvo instalado en un chalet de la calle Carril del Conde, y funcionó durante muchos años como centro de educación especial para sordos, ofreciendo enseñanzas de EGB y BUP, inicialmente con una metodología oralista, aunque en los últimos años con una marcada tendencia hacia la lengua de signos.

En el Hispano empleaban la metodología MAR, llamada así por el nombre de su fundador. Esta metodología no es lo mismo que el método MAERS (Método Actualizado Español de Reeducación de Sordos, del Dr. José Ramón Hidalgo y la logopeda Esther Pita). El método MAR consistía en el uso de unos cuadernillos secuenciados en los que había un vocabulario de complejidad creciente que los alumnos tenían que ir memorizando. Además de esto empleaban visualizadores fonéticos para ayudarles a recordar cómo se articulan los fonemas:

Estos visualizadores, con algunos cambios y matices, pero se siguen utilizando en el trabajo logopédico para favorecer la conciencia fonológica y la expresión oral.
(Extraído de la revista Faro del Silencio, número 5 de 1977)

Es destacable que durante muchos años el Hispano fue el único centro de sordos que contaba con aulas de BUP y COU, mientras que otros centros se centraban más en el desarrollo de formación profesional.

A mediados de los años 90 se inició un cambio hacia una metodología que incorporaba la Lengua de Signos. Este cambio, que también se dio en otros centros, como el Ponce de León o el Colegio Especial de Sordos (antes de convertirse en el CEIP El Sol) coincide en la misma época.

A partir del año 1994 se pone en marcha el proyecto bilingüe con la incorporación de un especialista en LSE y por otro lado el trabajo logopédico a través de la Palabra Complementaria ( método que surge en Estados Unidos, a mediados de los sesenta, aunque llegó a España algo más tarde, y comenzó a ser más usada a partir de la publicación en 1992 del manual La palabra complementada del Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial).

En el año 1999 varias familias del centro fundaron la asociación bilingüe de padres de niños sordos, ABIPANS, aunque en la actualidad participan en ella familias no solo de este centro, sino de cualquier centro, defendiendo una educación y actividades para la infancia sorda bilingües y accesibles en Lengua de Signos. En 2024 celebraron su 25 aniversario con un encuentro entre familias y profesionales que recogí en esta entrada.

En 2007 se les concedió a la cooperativa de maestros del Hispano, la gestión de un centro concertado de nueva construcción. En 2008 se inauguraron las instalaciones del Gaudem, ya como centro concertado bilingüe, que ofrece enseñanzas de educación infantil, primaria, secundaria, aulas de educación especial y programas profesionales.

COLEGIO TRES OLIVOS

El centro educativo Tres Olivos cumple en este curso 25 años. Se trata de un centro concertado que abarca desde Infantil a Bachillerato además de ofertar ciclos formativos de formación profesional y está situado en la zona norte de Madrid.

La historia de este centro está marcada por dos personas: Marc Monfort y Adoración Juárez, que fundaron este colegio a través de la Fundación Dales la palabra y la Asociación Entender y hablar, también fundadas por ellos. El colegio tiene 25 años, pero la asociación Entender y Hablar tiene ya más de medio siglo.

En 1975 Adoración y Marc, junto a un grupo de padres y madres de niños y niñas con discapacidad auditiva crearon la asociación con el objetivo de "impulsar la inclusión educativa de niños y niñas con discapacidad auditiva, en un entorno educativo saludable e inclusivo, fomentando el desarrollo de la comunicación oral, utilizando todos los medios científicos, lingüísticos, pedagógicos y técnicos a su alcance".
(Imagen de la jornada con motivo del 50 aniversario de la asociación Entender y hablar)

En la década de los 80 comenzaron a escolarizarse alumnos sordos en el colegio Fuentelarreyna, donde Adoración y Marc les ofrecían logopedia y también contaban con apoyos. Durante años este centro supuso un referente de buenos resultados y un paso de gigante hacia la integración de los alumnos sordos.

La metodología empleada en el trabajo del lenguaje se basaba en los principios de la comunicación total, utilizando el sistema bimodal y, desde 1986 utilizando la Palabra Complementada o “cuedspeech”, dándole mucha importancia al lenguaje oral, tanto en los momentos de conversación como en las clases. Esta experiencia integradora también fue el germen del colegio Tres Olivos.

El colegio Tres Olivos abrió sus puertas en 2001 con las etapas de Educación Infantil y Educación Primaria como centro privado subvencionado con fondos públicos, gestionado por la fundación Dales la palabra. En 2002, se abrieron dos líneas de la ESO como etapa concertada y finalmente en el año 2009,  la oferta educativa se amplió con Bachillerato y Formación Profesional.


La fundación Dales la palabra se creó en 1999 con el objetivo de potenciar la comunicación oral y la coeducación de los niños deficientes auditivos con niños oyentes. Esta fundación gestionó la construcción del centro sobre un terreno cedido por el Ayuntamiento de Madrid y que subvenciona la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. La fundación está formada por profesionales y familias y como curiosidad comentar que uno de los patronos de la fundación es Emilio Aragón.


Por otro lado, aprovecho la ocasión para destacar y agradecer la multitud de obras y materiales logopédicos que han publicado Marc Monfort junto a Adoración Juárez, y otros profesionales; y que muchas maestaras, logopedas y familias consultamos y utilizamos en el día a día para trabajar el lenguaje. Parte de estas obras fueron publicadas por CEPE, y otras por entha (de “entender y hablar”).

CONCUSIONES

La Comunidad de Madrid cuenta con una oferta formativa para personas sordas que nos hace única en todo el país. Tenemos la inmensa suerte de que las familias de niños sordos pueden valorar opciones y elegir. Esto no sucede en el resto del país ya que la oferta formativa para personas sordas es tan escasa que hace que muchas familias al saber que su hijo es sordo se planteen la necesidad de mudarse a Madrid.
Además todas los centros tenemos algo en común: un largo bagaje. Todos los centros tienen mucha historia, y muchos profesionales detrás implicados, que nos formamos, que buscamos espacios y tiempos de intercambio, como son los congresos y cursos de formación. Casi todos los centros preferentes para alumnos sordos han ido evolucionando a partir de un colegio de sordos hacia la integración primero y la inclusión en los últimos años.
De los cinco centros, en cuatro de ellos, además, contamos con profesionales sordos, que son referentes para nuestros alumnos, y con los que trabajamos codo a codo, aprendiendo unos de otros para seguir avanzando. Concretamente en la Comunidad de Madrid hay una veintena de especialistas sordos en LSE trabajando en los centros bilingües y en otros centros preferentes de la región. Además de otros profesionales sordos, como maestras, integradoras, monitoras…

Hay diversas metodologías, que también han ido cambiando con el tiempo. Cada uno de esos cambios surge de los profesionales en busca de una mejora continua. En origen todos los centros eran oralistas, ya que hace años era el método que se consideraba más adecuado. Sin embargo, a partir de mediados de los 90 varios centros empezaron a plantearse un cambio hacia el bilingüismo. Me refiero al Ponce de León, el Colegio Especial de Sordos (antes de convertirse en el CEIP El Sol) y el Instituto Hispanoamericano de la Palabra (después Gaudem). Este cambio en la tendencia es el fruto de una serie de avances y cambios, entre los que se puede destacar:
- La publicación de diversas investigaciones sobre las lenguas de signos a nivel internacional y nacional, además de la celebración de congresos como el Simposio sobre investigación de las lenguas de signos en Salamanca en 1992.

- La firma del convenio de colaboración entre el Ministerio de Educación y la CNSE en 1994, que facilitó la incorporación de intérpretes de lengua de signos en secundaria y de asesores sordos (posteriormente denominados especialistas en LSE) en los centros de educación infantil y primaria.
- Un cambio en la percepción de las personas sordas, gracias a la publicación de diversos obras en las que aparecen personas sordas: El grito de la Gaviota, Veo una voz, Hijos de un Dios Menor...
- El impulso de estas nuevas corrientes primero desde el Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial (CNREE), y después desde el Equipo Específico de discapacidad auditiva de la Comunidad de Madrid.

Esta tendencia bilingüe no supone nunca el abandono del trabajo de la lengua oral y escrita, ya que se sigue trabajando el lenguaje oral, pero ya no de forma única, sino buscando los momentos de trabajo con una u otra lengua, siempre con el objetivo de lograr el máximo desarrollo de cada una de las modalidades, y teniendo siempre en cuenta las características y necesidades de cada alumno. Este cambio facilita que el alumnado sordo pueda comunicar, comprender y ser comprendido de una forma más natural, temprana y menos frustrante; que pueda no sólo "nombrar" lo visible, sino también entender los procesos menos visibles, los porqués, los para qués... y desarrollar la teoría de la mente de forma más temprana.

También a lo largo de estos años ha habido una avance tecnológico que permite que nuestros alumnos sordos puedan acceder a la lengua oral a través de la audición (con apoyo visual y con trabajo de estimulación del lenguaje también), desarrollando así la lengua oral de una forma más natural. Me refiero a los audífonos con una tecnología que permite una audición cada vez más ajustada y natural, a los implantes cocleares u osteointegrados y a los micrófonos remotos, o equipos de FM. Si comparamos la tecnología actual con la existente hace 40 o 50 años la diferencia es abismal: hace 50 años se pretendía que aprendieran a hablar y a entender sin apenas audición, aprender a articular distintos  fonemas sin oír su propia voz ni la del otro. Era un esfuerzo titánico que no llegaban a entender hasta mucho después, y que a veces tampoco veían los frutos a tanto trabajo.

Por otro lado, no solo han cambiado las metodologías, la tecnología y los colegios, sino que también ha habido un cambio importante en las leyes educativas, a veces cambios en las leyes han supuesto que los colegios se han tenido que adaptar para ajustarse a la normativa, y otras veces son los colegios los que introducen cambios, que con el tiempo se reflejan en las legislación educativa. Por último hay que destacar una conquista por parte de la comunidad sorda, que han luchado durante muchos años y que respalda nuestra forma de trabajar actual: el reconocimiento de las lenguas de signos españolas y sistemas de apoyo a la comunicación oral con la ley 27/2007 y el Real Decreto 674/2023 que aprueba el Reglamento de las condiciones de utilización de la lengua de signos españoles y de los medios de apoyo a la comunicación oral para las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas.

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