Cómics y personas sordas
Hace algún tiempo hice una revisión de libros en los que aparecen personas sordas y/o lengua de signos (y posteriormente una actualización con algunos títulos más). Es fundamental que aparezcan personajes sordos y usuarios de la lengua de signos en la literatura infantil y juvenil tanto para que las personas sordas se puedan sentir identificadas y ayudar en el desarrollo de su identidad, como para sensibilizar sobre las barreras y dificultades a las que se enfrentan al resto de la sociedad.
Pero por otro lado, no todos nuestros alumnos sordos alcanzan en la etapa escolar un nivel de lectura suficiente como para disfrutar de la narrativa, por lo que a menudo buscamos alternativas con textos algo más accesibles, como pueden ser los cómics. Y digo pueden ser, porque creemos que solo por el hecho de tener más ilustraciones va a ser mucho más accesible, pero no siempre es así. En ocasiones, algunos cómics dan mucha información por hecho, ya que cuentan con más apoyos visuales, o utilizan un lenguaje más complicado, con juegos de palabras, dobles sentidos... y eso conlleva otra serie de dificultades.
En esta ocasión voy a reseñar algunos cómics que he ido encontrando en los que aparece algún personaje sordo y/o la lengua de signos.
- Runas: Se trata de un cómic de fantasía (tipo novela gráfica) para lectores a partir de 10 años, en el que dos amigos, uno de los cuales es sordo, encuentran un portal mágico que les lleva a un mundo lleno de seres extraños y magia.
Me gusta que incluye una pequeña presentación de los personajes en la que se nos indica cómo saber cuando se están comunicando en lengua de signos:
Hay muchas viñetas en las que vemos que Chiri está signando para comunicarse con su amigo Dai, aunque algunos signos parecen confusos, procedentes de otra lengua de signos o inventados...
Al menos parece tener en cuenta algunas cuestiones básicas de la comunicación con personas sordas, como la necesidad de tener contacto visual, condiciones ambientales como la luz...
Se trata del libro 1 y no tiene un final cerrado, por lo que cabe esperar que haya más entregas.
En el número 12 aparece un personaje sordo, un niño al que va a cuidar Jessi, una de las canguro. Antes de empezar a trabajar con él, le dan unas orientaciones, que bien pueden utilizarse también para hacer algo de comprensión y sensibilización con alumnos oyentes:
También podemos ver algunos signos básicos de la Lengua de Signos Americana (ASL) que enseñan a Jessi para que se comunique con Matt, el niño sordo al que va a cuidar.
Cuenta la historia de Midori, una madre soltera que tiene que volver a su pueblo natal con su hijo sordo.
El cómic transmite la ansiedad de una madre que está sobrepasada por su situación personal, pero es verdad que los mensajes relacionados con su hijo y la pérdida auditiva son muy negativos, hablando incluso de "sordomudo", y con una actitud claramente sobreprotectora:
Esto hace que no me haya gustado, y que no lo recomiende para alumnos con discapacidad auditiva. Considero que al autor le faltó documentarse un poco más acerca de las dificultades y necesidades de las personas sordas.
Shôya se mete con Shôko, se burla de ella, le deja en ridículo ante el resto de compañeros e incluso le estropea los audífonos, hasta tal punto que el resto de compañeros le dejan de lado a él y ella vuelve a cambiarse de escuela.
En un momento de la historia habla también de dificultades propias de su pérdida de audición, como los acúfenos.
- La vida de Valentina. Comunicarse con signos: Novela gráfica que hace un repaso de la evolución jurídica y social de las personas sordas con la vida de Valentina, una niña sorda como hilo conductor. Recomendable para adultos, especialmente familias, estudiantes y/o profesionales que estén o vayan a estar en contacto con personas sordas.
Cómics o viñetas escritas por personas sordas:
Algunas viñetas hacen referencia a las dificultades para desarrollar la lengua oral y la lectoescritura, por la complejidad del castellano, como por ejemplo esta:
En otras ocasiones hace referencia a la dificultad para tener intérprete de lengua de signos o seguir las explicaciones del intérprete en algunas circunstancias:
- Súper Sorda: Novela gráfica escrita e ilustrada por Cece Bell, ilustradora sorda estadounidense. Recomendable a partir de 8 años. Narra la historia de una niña que se queda sorda por meningitis con 4 años.
Poco a poco se va acostumbrando y con trabajo de logopedia, va entendiendo mejor, y para el siguiente curso que su profesora utiliza un micrófono (prototipo de los FM o micrófonos remotos actuales), Cece empieza a sentir que tiene superpoderes, de ahí el título del libro:

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