¿Cuánto cabe en un curso?
Otro año más cerramos curso y ciclo… ¡y cuánto cuesta cerrar la puerta! Siempre me sucede: el año de graduación tengo la sensación de que forzamos la máquina, rematando y cerrando mil cosas en tiempo récord y luego… a continuación un par de semanas con una sensación de vacío, de ¿y ahora qué?
Pero cuando tienes la suerte de formar un equipo que se atreve a arrancar proyectos nuevos, aprendiendo, dando pasos a ratitos, aprovechando cada huequito para añadir una nueva idea, o ir puliendo las que van surgiendo, conseguimos llegar más lejos. Cuando esto sucede podemos embarcarnos, sabiendo que avanzaremos porque siempre habrá alguien remando, a veces hacia rutas desconocidas.
Por eso intento ponerle palabras, escribir para ordenar un poco todas estas sensaciones y poder equilibrar un poco la balanza, porque a veces, cuando cada 2 o 3 días toca hacer nueva lista de cosas pendientes urgentes, corremos el riesgo de sentir que no llegamos a todo, porque siempre quedan cosas que no se pudieron hacer, pero necesitamos ver todo lo que sí logramos hacer.
Este ha sido un curso intenso de trabajo en equipo. En EQUIPO, así en mayúsculas. Mis compañeras y yo hemos compartido cientos de mensajes, correos, reuniones de nivel y huecos que no lo eran pero se reconvertían en reuniones de nivel/reuniones de proyecto. Ni sé el número de CANVAS, carpetas de Notebook, documentos en Drive y Cloud compartidos; y siempre intentando que todos los materiales sean accesibles con LSE, con diferentes niveles, apoyos visuales... siguiendo los principios del DUA para lograr que se ajusten a las necesidades de todo el alumnado.
Nos animamos a participar en el seminario de formación de Inteligencia Artificial del colegio. Creo que yo era la más escéptica de las tres, pero allá que fui, más por las ganas de hacerlo juntas e ir aplicándolo en clase, que por genuino interés por la IA (ahora sigo siendo bastante escéptica, pero conozco y reconozco su utilidad). El seminario nos brindó herramientas que no conocíamos y un espacio para ponerlo en práctica. Y cuando terminó, nosotras seguimos quedando para seguir haciendo juntas, y para liarnos la manta a la cabeza en un proyecto para presentarnos a los II Premios IA con impacto educativo. El premio ofertado por la organización no lo ganamos, pero aprendimos y disfrutamos juntas, y me guardo la imagen de las tres sentadas en clase, cada una con su ordenador, ideando y montando el proyecto y repartiéndonos tareas. Ese fue nuestro premio, o así lo siento yo. Después pudimos poner en marcha el proyecto en clase, así que fue un tiempo muy bien empleado.
Me quedó con la espinita de la robótica. Nos ha faltado tiempo para llevarlo a la práctica, nos han faltado un par de semanas más de curso. La generación pasada nos sucedió parecido con el corto, teníamos en mente grabar un cortometraje con los alumnos, pero no pudo ser. Y este curso esa espinita nos la hemos sacado, ya que durante la semana cultural realizamos un corto en el centro. La robótica y programación nos la dejamos pendiente "preferente" para empezar el curso que viene, e intentar sistematizarlo. Este curso tengo la sensación de haber ido casi casi enlazando proyectos unos detrás de otros, ideas que serían completamente impensable asumir de forma individual. Yo desde luego no sería capaz de hacerlo sola, pero en equipo sí me animo.
(Infografía realizada con Notebook, y retocada con Canva)
Uno de los logros que considero que hemos conseguido es meterles el gusanillo a los alumnos de querer participar en concursos, o al menos quitarse el miedo a exponerse. Les hemos animado y han visto resultados, ya que algunos han ganado, pero sobre todo han visto que pueden. Probablemente ellos no han visto la mejora que esto les supone, pero nosotras sí hemos visto cómo han mejorado a la hora de empezar un texto o un dibujo desde cero, afrontar una prueba de matemáticas "diferente", o sencillamente crear un tríptico a partir de una tema del curso. Y esperamos que esto les anime a participar en diferentes proyectos en el instituto.
Mi reto personal este curso ha sido la edición del periódico del colegio. Lo asumí con bastante incertidumbre, pues no sabía si sería capaz de llevarlo al día o que el resultado estuviera a la altura de anteriores ediciones. Ha sido un aprendizaje para mí, con sus momentos de trabajo acumulado, pero he disfrutado también viendo todas las actividades que se realizan en el colegio a lo largo del curso, y eso que nunca se puede plasmar todo lo que se realiza en el curso en un documento. Tanto el periódico de este curso como las ediciones anteriores se pueden consultar en la web del colegio.
Con el blog he conseguido hacer casi una publicación por mes durante este curso, pero si he de elegir una publicación con la que he disfrutado y aprendido verdaderamente ha sido con la de los maestros del colegio exiliados. La búsqueda de información me llevó hasta la Residencia de estudiantes, y por un momento me sentí como una investigadora buscando y encontrando respuestas del pasado, abriendo una puerta a una parte de la historia del colegio que desconocía. Fue muy emocionante.
