Maestros y maestras de sordos
Durante gran parte del siglo XX, el Colegio Nacional de Sordos (utilizo esta denominación general, porque el centro cambió en varias ocasiones de nombre y ubicación) fue responsable de la formación de maestros especializados. Es decir, lo que hoy es la mención de Audición y Lenguaje se impartía en el propio colegio. Sin embargo, con el paso del tiempo la formación ha ido cambiando mucho, tanto en su extensión, como en su denominación y circunstancias.
En los años 60 el curso se denominaba "Curso de formación de profesores especiales de sordomudos" y tenía una duración de un curso escolar. Aunque ya anteriormente se impartió, tanto a principios de siglo (en esta entrada hablo de algunos de sus profesores), como a partir de los años 50. He encontrado en el colegio la Memoria del curso 1967-1968.
Como se puede ver en la imagen, para poder acceder a la formación era requisito ser maestro, es decir, era un curso de especialización. En el caso de los maestros nacionales, como el curso requería "plena dedicación", la participación en el curso les permitía a los participantes la percepción íntegra de su sueldo, a modo de licencia de estudios retribuida. Eso sí, para acceder al curso era necesario pasar un proceso de selección que incluía una prueba de psicología, el desarrollo de un tema, la resolución de una situación pedagógica y la elaboración de una ficha, así como una valoración de méritos presentados por cada candidato (suena casi a proceso de concurso-oposición). Los participantes del curso procedían de toda España, no sólo de Madrid.
El plan de estudios del curso incluía una formación teórica y una formación práctica, así como la asistencia varias conferencias magistrales y la elaboración de una tesina sobre un aspecto de la educación de sordos. Aquí se pueden observar las asignaturas:
Por otro lado, se organizaban visitas a diferentes centros de referencia para completar la formación, como son el Colegio de Sordomudos "María Inmaculada" (La Purísima); el Colegio Nacional de Ciegos, en el Paseo de la Habana; Clínicas audiológicas de los doctores Antolí-Candela y San Juan Juaristi; Philips Ibérica (imagino que para conocer el desarrollo de audífonos) y el nuevo edificio del Colegio de Sordomudos de la Carretera de Vicálvaro. Hay que tener en cuenta que este plan de estudios es del año 1967, y en ese momento las obras del futuro Instituto Nacional de Pedagogía de Sordos ya estaban en marcha. En el segundo y tercer trimestre acudían a realizar prácticas en el centro, y debían tener un diario de dichas prácticas en las que anotar las actividades realizadas, dudas, impresiones...
El profesorado del curso, en general, era personal del Colegio Nacional: maestros del centro, así como el médico otorrino que trabajaba en el colegio, el psicólogo del colegio y algún inspector. Por otro lado, muchos otros maestros del centro hacían una exposición de sus alumnos y daban una lección modelo. Todo ello figura en la memoria, ya que en el presupuesto están registrados los honorarios que percibió cada uno.
La asignatura con más carga horaria dentro del programa era la relativa a "la enseñanza del lenguaje a los deficientes de la audición: ortofonía, lectura labial y educación auditiva", y en la memoria es el programa más detallado:
Es llamativo que hable de métodos "totalmente incompatibles", como el método mímico. Refleja la marcada tendencia oralista del momento. Por esta razón no figura ninguna asignatura dentro del plan relacionada con la lengua de signos. Aunque esto no fue así siempre, ya que en el año 1958, Juan Luis Marroquín sí aparece en la orla como profesor de mímica, aunque desconozco cuántos cursos participó como docente.

